La sociedad solo puede ser igual, si tenemos los mismos derechos

Categoría: Artículos de Opinión Publicado el Miércoles, 07 Noviembre 2012 Escrito por Alberto Rico Esteban

Tras más de siete años se pone fin a la espera que el Tribunal Constitucional nos ha tenido en vilo para aprobar el rechazo al recurso presentado por el Partido Popular y del que parece que desde hoy muchos dirigentes populares se desmarcan, para no generar más polémica en la opinión pública de la que ya han realizado.

El matrimonio entre personas del mismo sexo fue aprobado gracias al cumplimiento de la promesa electoral que llevaba el PSOE en las elecciones generales de 2004, consiguiendo con ello igualar en derechos tanto a personas del mismo sexo como del contrario, que contrajeran matrimonio. Fue el 30 de Junio de 2005, cuando se aprobó la ley que modificaría el código civil y permitiría la igualdad entre todas las personas independientemente de con quién contrajeras matrimonio.

El 2 de julio de 2005 la Ley del matrimonio entre personas del mismo sexo, presentada por el entonces Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue publicada. Al día siguiente el matrimonio era oficialmente legal y ya podían contraer matrimonio todas aquellas parejas que lo desearan independientemente de su sexo.

Seguramente hoy si el fallo hubiera sido distinto y miráramos las portadas del “ABC” Y “LA RAZÓN”, aparecería un titular en Mayúsculas y negrita hablando de la sentencia, pero no mas lejos de la realidad, esta noticia tan importante para el avance de esta sociedad igualitaria, aparece en sendos periódicos en dos recuadros en la esquina inferior derecha, denostando una vez más los derechos de las personas, por la rabia de no resultar el fallo de los magistrados como ellos esperaban. Todo lo contrario que el diario “El País” quien abre su edición con este titular “El matrimonio gay es constitucional”, demostrando el talante de este medio de comunicación por la igualdad y los derechos de las personas.

El apoyo de la sociedad española a esta medida era mayoritario más del 65% de la gente aprobaba la ley impulsada por el gobierno socialista.Pero no más lejos de la realidad, con la iglesia y el PP fuimos a topar.

Se sucedieron manifestaciones a favor y en contra, que congregaron a miles de personas y asociaciones de toda España, y las dos vertientes eran claras, todas las familias somos iguales, o solo la verdadera familia era la compuesta por un hombre y una mujer y sus hijos/as.

El Partido Popular por su lado, con el actual presidente del gobierno, Mariano Rajoy entonces en la cabeza de la oposición española, presentó el llamado “recurso de la vergüenza”. Ese recurso que nunca tenían que haber presentado, ya que no consiguieron sino demostrar una vez más que la homofobia sigue existiendo en las filas de dicho partido político y que realmente no quieren que la Igualdad y la familia se componga de lo que verdaderamente es, el matrimonio entre personas del mismo o distinto sexo.

En esa corriente de homofobia aparece la iglesia, la cual solo concibe la familia, como el matrimonio entre una mujer y un hombre. Este pensamiento no hace sino reflejar una vez más, como esta institución no es capaz de abrir los ojos a la realidad de la sociedad, y que solo vive en el mundo de ensueño que alguien les dibujó una vez y del cual no quieren ver más allá.

Hoy con el voto a favor del Tribunal Constitucional, y gracias a José Luis Rodríguez Zapatero y al PSOE, se han podido celebrar 22.124 bodas entre personas del mismo sexo en nuestro país desde 2005. Todas esas familias y las venideras, estarán más seguras sabiendo que la ley está de su lado, y que la actitud homofóbica de la organización religiosa y del Partido Popular, llega a su fin amparado por una ley que nunca tenía que haber sido recurrida.