Espejismos

Categoría: Artículos de Opinión Publicado el Domingo, 26 Mayo 2013 Escrito por Rafael Toledo Díaz

 

Normalmente siempre que escuchamos esta palabra, enseguida la asociamos al fenómeno que explica la ilusión óptica debida a la reflexión total de la luz cuando atraviesa capas de aire de distinta densidad. Sin embargo, como buen vocablo del castellano tiene otras acepciones que se utilizan en otros supuestos. Porque “espejismo” también es: “la apariencia engañosa de algo, concepto o imagen sin verdadera realidad”. Si eso lo llevamos al terreno de la política actual en nuestro país, el término puede dar mucho juego.

Los eufemismos de los que abusan los políticos para no llamar a las cosas por su nombre tienen mucho de espejismos. Aún colean los famosos brotes verdes del ex-presidente Zapatero, es más, todavía se siguen utilizando para mantener el discurso de la herencia recibida, algo que evidentemente ya no cuela.

Ha pasado un año y medio largo y los brotes verdes si alguna vez salieron, se han helado. El gobierno actual parece no haberse enterado y vuelve a la carga con el tema de los repuntes económicos a la mínima gráfica alcista, pero de seguir así a la planta le saldrá mildiu y toda clase de enfermedades a tratar. Ya está casi seca y si hacemos caso a lo que recientemente dice el ex-presidente Aznar, habrá que replantar de nuevo la viña.

Esta política cicatera a rebufo de los dictados de Europa está empobreciendo a pasos agigantados a la gran mayoría de ciudadanos de este país. Sin embargo, de vez en cuando, el Gobierno del PP se agarra a cualquier dato menos malo tratando de sacar rentabilidad política; se equivocan, son sólo espejismos.

Los indicadores económicos por mucho que nos quieran convencer son malos. No sé donde ven ellos las ventajas de su última reforma laboral, un millón de parados más. Eso sí, cuando baja el paro en unos miles de empleos, enseguida se apuntan el tanto y cuentan las bondades de la reforma. Hasta cierto punto es normal su comportamiento, ellos viven en su burbuja porque su realidad es otra, no entienden que detrás de cada gráfica macro-económica están las personas. Ni siquiera se atreven a comprobar que sus pírricos éxitos son eso, espejismos que nadie cree.

Ahora en la Comunidad de Madrid hemos conocido que, las pocas ofertas laborales que ofrecían las oficinas de empleo las comunicaban a parados de determinada edad y que estuviesen recibiendo alguna prestación, todo para dejar de pagar las ayudas y así reducir gastos. Descubierto el pastel, echan balones fuera diciendo que era un programa piloto en cuatro agencias, un experimento para ver que resultado obtenían.

Siguen especulando con la reforma de algunas leyes tratando de buscar apoyos en el último momento, por ejemplo la Ley de Educación o la del Aborto. Ahora anuncian que en la Reforma Local las Diputaciones asumirán competencias de los pequeños ayuntamientos, hasta hace cuatro días en el debate general sobre el tema se planteaba eliminar las Diputaciones porque eran administraciones paralelas.

Cada cierto tiempo el Gobierno se vanagloria y dice que, gracias a su gestión y las medidas económicas que han adoptado no hemos tenido que pedir el rescate; bueno el rescate para el sistema financiero sí que lo hemos pedido. En estos días pasados también hemos oído rumores sobre la necesidad de volver a pedir un segundo rescate para los bancos, porque lo solicitado anteriormente era escaso. ¿En qué quedamos? Porque la realidad es que el crédito no fluye por ningún lado, esa ingente cantidad de dinero sólo ha servido para “tapar los agujeros” de la banca.

Nos las prometíamos muy felices pensando que algo estaba cambiando cuando el antiguo gestor de Caja Madrid ingresaba en prisión por orden de un juez. Ilusos, apenas una noche en Soto del Real y a la mañana siguiente después de depositar una suculenta fianza el señor Blesa volvía a estar en libertad. Ahora se investiga al juez por otras causas anteriores ajenas al procedimiento de la entidad financiera, aunque eso sea cierto ¡qué casualidad! que salga a la luz ahora.

No sabemos si la pasada intervención de Aznar en la televisión ha sido un espejismo para despistar o una sobre-actuación. Aunque no aclaró los tejemanejes sobre la financiación de su partido y trató de alejarse de ellos; por lo que afirmó en la conversación, es evidente que no está de acuerdo con las políticas que desarrolla el ejecutivo que dirige Mariano Rajoy.

 

Su intervención dejó muchos interrogantes: ¿Una salida de tono, el anuncio de la formación de un ala crítica o preparar su vuelta a la política activa? ¿Qué motivos ocultos tendrá? Sus declaraciones han sido todo un bombazo a la línea de flotación del partido. Este comportamiento hace creíble la divertida frase que en referencia a los partidos políticos se dice en petit comité: “Cuerpo a tierra, que vienen los nuestros”. La entrevista a José  María Aznar a pesar del revuelo producido y el tirón mediático que ha supuesto, en lineas generales ya ha sido contrarrestada con la indiferencia. Su intervención parece haber sido un simple espejismo, un calentón; eso sí, con muy mala leche.